Homebrew: cerveza casera

por Skinner

Como la mayoría de amigos y conocidos bien saben, hago cerveza casera. Sí, cerveza. Y sí, en casa. Desde hace años que aprecio las bondades de la cerveza. Cerveza con mayúsculas; hay vida más allá de San Miguel, Cruzcampo, Coronita, e incluso de más allá de Guiness. De hecho, llevo años probando diferentes tipos de cerveza, y nunca dejo de sorprenderme con la variedad de colores, sabores, aromas, etc.

Tanto es así, que un día me encontré, en una página sobre electrónica y radiocomunicaciones que visitaba asiduamente, unas instrucciones bastante rudimentarias para elaborar cerveza casera. Era tan sencillo que, investigando un poco, me animé a hacer cerveza por mi cuenta (y riesgo).

Hay muchas razones para hacer cerveza casera, suponiendo siempre que te gusta la buena cerveza, claro está. Paso a enumerar algunas:

  • Calidad
  • Precio
  • Elaboración artesanal
  • Es didáctico
  • Es divertido
  • Puedes beberte el resultado :D

La mayoría de las marcas de cerveza que podemos comprar en los supermercados son más bien… “limitadas”. Y pongo limitadas por no poner directamente “malas”, que en algunos casos lo son, aunque muchas tienen un pase. Son limitadas en el sentido de son todas cervezas “rubias”, del mismo estilo y con un sabor similar. La mayor diferencia entre ellas es que sean más suaves o más fuertes. Estoy hablando de cervezas como San Miguel, Heineken, Cruzcampo (a ésta le de dedicaré un post aparte xD), Coronita, Budweiser, Mahou, etc.

Hay miles de tipos de cerveza en el mundo, y aquí el 99% de lo que llega es mierda. Vaya. Parece una buena razón para hacer nuestra propia cerveza. Y casualmente, las cervezas decentes que puedes comprar en la sección de “importación” de las grandes superficies, son relativamente caras, aunque no digo que no merezcan pagar ese precio, que en muchos casos lo merecen, porque se pueden encontrar verdaderas joyas. Ya tenemos otra razón para fermentar nuestro divino elixir malteado: buena cerveza a buen precio. Porque se puede hacer cerveza casera a un precio menor que la más barata cerveza del más barato supermercado.

¡Pero aún hay más! La cerveza casera es factura propia y es artesanal; así que puedes hacerla a tu gusto. O puedes elaborar tipos de cerveza que no estén disponibles habitualmente en el mercado. O puedes inventarte un nuevo estilo de cerveza. Al fin y al cabo se trata de seguir una receta, que puedes variar según tus gustos, o según lo que te apetezca en cada momento. Incluso a última hora puede darte el sirocco y añadir algún ingrediente un tanto exótico. Las posibilidades son ilimitadas.

Además, el proceso de elaboración tiene una parte importante de ciencia (lo explicaré algún día) y otra parte importante de arte, y puede ser muy sencillo o muy complejo, en función del tiempo y dinero que quieras invertir en el mismo. En mi experiencia ha resultado ser un proceso muy didáctico. ¡La cerveza es cultura!

Y por último… ¡es divertido!. ¡Y puedes bebértela con tus amigos! ¿Qué más puedes pedir? :D

Por cierto, el término que se utiliza internacionalmente para denominar a la cerveza casera es “homebrew“, que en inglés significa algo así como “brevaje hecho en casa”. Seguramente leeréis la palabreja más adelante en otros posts.

Nada más por ahora, espero publicar pronto la receta de la primera cerveza que hice. Veréis que es muy sencilla.