La Ronda #2: ¿Cerveza o Cervecería?

por Skinner

Esta es la primera ronda a la que me uno, tras la gentil invitación de Chela), espero poder también contribuir en futuras rondas, es muy interesante que se vaya fraguando una pequeña comunidad pro-cerveza-de-calidad en la blogosfera local.

¿Qué es mejor, disfrutar de una buena cerveza en la intimidad, como si una copa de whisky se tratase, o quizás sea una bebida más adecuada para socializar? ¿Acaso no se pueden tomar las buenas cervezas amenizadas también con una buena charla?

Aprovecho la ronda para sacar el tema de la escasa disponibilidad de cervezas interesantes en los pubs de la zona, y muy especialmente en las “cervecerías”, en las cuales muchas veces solo hay un tipo de cerveza, muy habitualmente Heineken, Cruzcampo o similar. Siendo así, si quieres tomarte unos tragos con los amigos, o hacer una cena en ambiente distendido en una buena cervecera, no queda mucho más remedio que adaptarse a la situación y beber lo que haya disponible.

Y la verdad sea dicha, sea de la marca que sea el barril, entra mucho mejor en una cervecera que en casa, especialmente si acompaña a unos pollos asados y otros manjares de la suculenta, a la vez que sencilla, cocina cerveceril :D

Pero todo es mejorable, y no estaría nada mal que en las cervecerías, ya que supuestamente son establecimientos especializados en la venta y servicio de la bebida de los dioses, se dispusiese de unas pocas variedades diferentes de tan magno elixir. Simplemente tener disponible una cerveza de trigo alemana ya sería un paso adelante. Aún más interesante sería disponer de cervezas de sesión (“session beers”), adaptadas al consumo en cantidades onerosas (vamos, beber a tragos largos, “quaff” como dirían los anglos), con bajo contenido alcohólico pero mucho sabor. Lo más cercano a eso que se pueda conseguir fácilmente por estos lares es un Dry Stout (tipo Guiness), que la verdad es que sería de agradecer, yo diría que acompaña bien a los asados :)

No obstante, para apreciar una cerveza especial en toda su magnificencia, es necesario un ambiente adecuado. Una sobremesa tranquila tras la cena, muy especialmente en invierno, es sin duda un buen momento para degustar una Rochefort 10. Pero también hay unos pocos locales en los que se puede disfrutar de estas maravillas fermentadas, en buen ambiente, y, por supuesto, siempre buena compañia. Próximamente publicaré una pequeña reseña de dos o tres locales de visita obligada en Bilbao.

En definitiva, si tuviese que elegir, prefiero cervecería: cualquier cerveza (bueno, casi cualquiera) mejora en buena compañía. O un buen porrón de cerveza con limón en verano, sentados en una terracita. ¡Eso sí que entra bien!